miércoles, 10 de abril de 2013

CARTA AL PROFESORADO: REFLEXIONES SOBRE LA JORNADA CONTINUA


Desde Plataforma Sierra Norte en defensa de la Escuela Pública, nos preocupan los procesos que se están dando en muchos Colegios públicos de Educación Infantil y Primaria de la Comunidad de Madrid, para llevar a cabo el cambio de la Jornada escolar.
Estos procesos, iniciados hace varios años sobre todo en alguna Área Territorial, suelen traer consigo deterioro de la convivencia dentro de la Comunidad educativa, y con frecuencia se desarrollan con poca información y diálogo. En estos meses se han intensificado estos procesos por toda la Comunidad de Madrid, a raíz de la publicación de las Órdenes de la Consejería de Educación, que regulan la Jornada escolar y los procedimientos a seguir (Orden 11994/2012 de 21 de diciembre y Orden 502/2013 de 25 de febrero).
Es significativo que estas Órdenes surjan como continuación de los recortes profundos a la Escuela Pública llevados a cabo por la Comunidad de Madrid en los últimos años; y que han dejado al profesorado frustrado, al alumnado desatendido, a las familias consternadas y a la ciudadanía perpleja ante tal acoso a la Educación pública.
Queremos llamar a la conciencia crítica y ética del profesorado, que ha defendido y continua defendiendo la Escuela Pública. Esta medida de la Consejería supone un debilitamiento mayor de la escuela pública, disfrazado de compensación al profesorado y de estímulo a la autonomía de los centros. Se puede entender que el profesorado quiera mejorar sus condiciones laborales y que si se le convoca a un claustro para votar sobre el cambio de Jornada Partida (JP) a la Jornada Continua (JC), no siempre haya podido hacer una reflexión profunda de las consecuencias que la implantación de la JC puede tener.
Sin embargo es claro que no pueden satisfacerse los beneficios de un colectivo en detrimento de los objetivos fundamentales de la escuela. Como se señalaba en otro documento de los Movimientos de Renovación Pedagógica (MRPs):
“El bien que hay que preservar a toda costa es el de la formación-educación de los futuros ciudadanos y ciudadanas, de todos sin ningún tipo de exclusión. La defensa de la jornada continuada para los alumnos sin entrar en más consideraciones supondría la generalización de un incremento significativo del tiempo fuera del contexto escolar” (…) La educación es un proceso permanente de construcción de la persona en relación consigo misma y con los demás, independiente de los procesos productivos a los que se liga habitualmente en nuestro sistema. En esta lógica entendemos que los centros públicos deben permanecer abiertos a todos los ciudadanos durante el mayor tiempo posible haciendo viable el aprendizaje permanente (…) Frente al tiempo escolar lo que queda es un tiempo de gestión privada, el refugio solitario de la familia que puede atender a sus hijos con actividades privadas pagadas. En muchos casos, donde no se puede dar esa atención, se incluye una mayor exposición a la televisión, a la calle con un deficiente contexto normativo, la soledad del niño-llave, etc”.
Y en el momento duro que vivimos, siendo testigos de un ataque frontal a la Escuela Pública y de un claro proceso de privatización de nuestros servicios públicos, nos parece imprescindible crear espacios de reflexión y de diálogo en nuestros centros. Por si os ayuda a profundizar en las diversas perspectivas sugerimos una serie de ejes que consideramos importante tener en cuenta:
  1. 1 - Importancia de contemplar con honestidad y como prioritario el beneficio para el alumnado. No existen estudios que den consistencia a las afirmaciones que hacen los partidarios de la JC sobre las ventajas para el alumnado; y sí hay estudios que reflejan las dificultades que arrastra este tipo de jornada. Por ello es indispensable que se hagan estudios rigurosos sobre las implicaciones pedagógicas del horario escolar, que tenga en cuenta los ritmos de aprendizaje, la distribución del tiempo escolar y la necesaria atención que debe prestar la Escuela a todos los alumnos poniendo más atención en los colectivos socialmente más desfavorecidos y evitando enfrentamientos en los que se utilizan argumentos falaces. Los pocos estudios científicos que hay al respecto indican que el rendimiento es menor en los centros con Jornada continua (Estudio de José Ramón Caride (1993): Hay un 10-20% más de fracaso escolar en los centros de JC y los alumnos manifiestan una mayor fatiga en la JC (el 47%, entre las 13 y las14 h) que en la jornada partida (sólo el 27% entre las 16 y las 17 horas, Informe “L’expertise collective” y el de Sánchez López y Díaz Morales (Feito, 2007 en C. de P. febrero).
2 – Es necesario que este tipo de ordenamiento sea global con una normativa obligatoria para todos los centros -públicos y concertados-, porque es la administración quien tiene que garantizar los principios y metas fundamentales de la educación. Con la JC, sin que se den una serie de condiciones que no se recogen en las Órdenes publicadas, no se garantiza ni la atención a todos y cada uno de los alumnos, ni la coordinación del profesorado, ni la función compensatoria que tiene la escuela para los alumnos con peores condiciones sociales, ni la participación de las familias,... ni el apoyo a la escuela pública, cuando en la concertada no sólo no se da la JC sino que se tiende a ampliar el horario
3 – Las actividades de la tarde tienen que estar incluídas en el Proyecto Educativo y ser complementarias del curriculum. Tienen que desarrollarse como otras actividades educativas del centro para todo el alumnado, sin quedar en manos privadas. Esto es compatible con estudiar otras posibilidades de organización del horario del profesorado que pueden ser parcialmente satisfactorias sin menoscabo de los fines educativos.
4 – Al limitarse el horario queda muy poco margen para atender al alumnado con necesidades educativas especiales que requerirían no sólo más profesionales, sino un tiempo específico; las reuniones de los equipos docentes, actividades de profundización, etc. En todo caso consideramos que la jornada del alumnado debe organizarse buscando el rendimiento óptimo del alumnado y su formación integral como ciudadanos y ciudadanas, ha de estar ligada al desarrollo de todas sus capacidades y a la lucha contra el fracaso escolar, programando determinados espacios y tiempos a la atención personalizada a aquellos alumnos y alumnas que requieran una dedicación especial.
5 - Las actividades de la tarde no pueden quedar supeditadas a las preferencias presupuestarias de los ayuntamientos y de las ayudas de la Comunidad, que en estos tiempos de “crisis” cada vez son menores. Es una falacia que se argumente que el colegio estará abierto hasta las 16H. Estarán abiertos hasta las 16H los colegios que tengan servicio de comedor y que tengan extraescolares, pero no tienen porque ser todos; por lo que habrá cada vez más colegios que están en desventaja; y además se abre la puerta más todavía a la externalización de servicios y a la privatización. Como indica Antonio Tinajas, catedrático de enseñanza secundaria, en su artículo publicado en la Revista Iberoamericana de Educación nº 59/3 (os lo mandamos en un adjunto) alguien deberá explicar por qué es necesario que la sociedad asuma un coste adicional para que un niño esté en la escuela de 9 a 17 horas y con un servicio de calidad inferior (o, ¿vamos a equiparar a los monitores que les atienden de 15 a 17 con los maestros?). La situación menos discriminante para las familias (pero también la menos habitual) es aquella en la que la administración se hace cargo de las actividades extraescolares. Pero no podemos obviar una realidad: los recursos son limitados. Si los empleamos en pagar actividades extraescolares que con la JP no eran necesarias, ¿qué partidas se resentirán? Por no hablar de lo que puede ocurrir cada vez que la coyuntura económica no sea favorable y las administraciones pasen a considerar prescindible todo aquello que en época de bonanza parecía imprescindible, como subvencionar pupilajes de 8 a 9 de la mañana, comedores escolares, o actividades extraescolares tras la jornada escolar. Eso es algo que desgraciadamente está pasando ya (www.elpais.com , 15.10.2005)”.
6 - Es un ataque claro a los comedores escolares de los centros públicos. Hay una manifiesta reducción del alumnado que hace uso del servicio de comedor, que lo vuelve menos rentable y acaba desapareciendo. Por lo que hay familias que tendrán que cambiar de colegio a sus hijos porque necesitan el comedor escolar, muchas veces a centros concertados. Hay colegios públicos donde apenas existe ya servicio de comedor por la reducción de las becas. No nos extrañaría que una de las razones por las que la Comunidad de Madrid este facilitando la implantación de la JC sea para ir eliminando los comedores escolares y quitarse para siempre el problema de las becas. Para los niños de familias desfavorecidas el espacio del comedor supone una gran ayuda, tienen garantizada una comida de calidad al día.
7 - El paso a la jornada continua puede incrementar las desigualdades sociales y étnicas ante la educación, al menos en tres aspectos:
. Las comunidades autónomas más ricas y con más privada-concertada han rechazado la jornada continua (en Cataluña el aumento de la sexta hora lectiva hace más inviable la jornada continua, y hasta en secundaria hay jornada partida)
. La escuela privada (ver FERE) considera preferible la jornada partida.
. Con la jornada continua se incurre en el riesgo de que el rendimiento sea menor y de que desaparezcan los servicios complementarios (comedores, actividades extraescolares... como sucede en algunas comunidades con jornada continua como Canarias) cada vez más importantes en la sociedad actual.
. Si no se garantiza una auténtica atención a la diversidad del alumnado y sus diferentes necesidades, siempre los más perjudicados son los más débiles.
8 - La participación del profesorado en cursos de formación no mejoran con la JC (no se han detectado planes de formación en centros más intensos y extensos que antes), mientras que los horarios de atención a los padres y el cumplimiento de la hora exclusiva han empeorado (ver, por ejemplo, La Memoria del Consejo Escolar de Castilla- La Mancha, abril de 2000-agosto de 2001, p.87)
9 - Se merma de forma significativa la participación de las familias. Las organizaciones de padres y madres (CEAPA y la FAPA) han defendido en múltiples ocasiones la no implantación de la Jornada continua, ya que consideran que se produce un perjuicio claro a las familias y el alumnado (en la pag web (http://jornadacontinuaypartida.wordpress.com).
10 - Otro argumento que hemos escuchado de compañeros que defienden la JC es que los conflictos se reducen con la implantación de la Jornada continua. Creemos que este dato no es real. Los conflictos son los mismos, la diferencia estriba en que los maestros en los centros con JC no se enteran de los conflictos de comedor, pero esto no quiere decir que no sigan ocurriendo. Consideramos que uno de los objetivos principales de la escuela es favorecer el proceso de socialización de los alumnos y que el comedor y su patio es un espacio educativo crucial para ello. En los colegios de JP, cuando alguno de nuestros alumnos tiene un problema o un conflicto en el rato de comedor, el profesorado estamos en el centro y a las 15H dedicaremos un rato a reflexionar y tratar sobre los conflictos de comedor. En los colegios con JC la coordinación entre los monitores de comedor y los maestros es, en la mayor parte de los casos, inexistente.

Partiendo del hecho de que la mayoría de los que hacemos parte de la Plataforma somos maestros de la Escuela Pública, y que entendemos que el cambio de jornada horaria es mucho más cómoda para el profesorado, consideramos que esta reivindicación no puede conseguirse sin tener en cuenta las necesidades de los demás colectivos y los fines de la educación pública.

Esperamos que esta reflexión que os proponemos pueda ayudaros a la hora de tomar decisiones, y a aumentar la conciencia de que lo prioritario es la defensa de un escuela pública de todos y para todos por encima de los intereses particulares.


La Cabrera, a 2 de abril de 2013


PLATAFORMA SIERRA NORTE EN DEFENSA DE LA ESCUELA PÚBLICA

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